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La mayoría de los profesionales nos encontramos frente a una pregunta cuasi existencial: cuál es la mejor manera de participar en las redes sociales y mantener una reputación profesional positiva? Enfrentamos cuestiones que abarcan, entre otros aspectos, acerca del tipo de conexiones y relaciones más adecuadas que estableceremos en las redes sociales. Es que actualmente no se trata solamente de lo que hagamos o dejemos de hacer en una red social profesional sino en todas las redes y medios sociales en los que decidamos participar. En cierta manera nos encontramos en una situación en la que las barreras entre lo que es nuestro lado profesional y personal se perciben al menos difusas.

Si bien existen maneras de establecer filtros y a que contenidos acceden nuestros contactos, pudiendo esto variar de acuerdo al sitio de la red social en la que estemos administrando contactos y contenidos, la realidad es que la mayoría de los usuarios de estas redes no utiliza la configuración de preferencias o diferentes niveles de privacidad o bien no sabe que existen. Es una minoría la que se toma el trabajo de establecer listas o niveles de privacidad. Ahora bien, en cuanto a la aceptación de los contactos se refiere: ¿Aceptamos abiertamente a todos aquellos que nos solicitan ser amigos o participar de nuestra red? ¿Nos interesa hacer visibles nuestras relaciones, incluso a un competidor? O bien ¿optamos por mantener una pequeña red de gente? Nuestros criterios personales de aceptación de contactos pueden ser variados, la realidad es que como profesionales debemos tener un objetivo claro y en base a esto definir qué hacemos y cómo lo hacemos.

¿Existe hoy un manual de mejores prácticas ? ¿Hay un decálogo que nos oriente sobre cómo conducirnos? En mi opinión no hay formulas mágicas que apliquen a todos, las decisiones que adoptemos deben estar alineadas con nuestros objetivos, sean estos personales, profesionales o la combinación de ambos. Lo que para algunos funciona puede no resultarnos efectivo. Si debemos tener en claro que lo que hagamos formara parte de nuestra reputación, mismo nuestras interacciones con nuestros contactos. Desde una foto en nuestro perfil a un comentario en  un grupo.

Muchos se preguntan si se puede ser exitoso en el intento de mantener una reputación profesional cuando aceptamos a todo aquel quien lo solicite. No tengo una respuesta concreta, pero resulta relevante el interrogarnos acerca de si ya hemos definido nuestra política personal proteger datos e información personal y de gestionar nuestra reputación y contactos? Hemos reflexionado acerca de lo que conlleva?

Respondamos la siguiente lista sobre cómo gestionar la Reputación Online:
  • ¿Aceptare todas las invitaciones? O bien, ¿Qué criterios personales de aceptación aplicare según el caso o sitio?
  • ¿Qué tipo de  conexiones me interesa generar?
  • ¿Aplicaré los mismos criterios de interacción en todas las redes y medios sociales o los estableceré de acuerdo a cada plataforma?
  • ¿Seré proactivo al invitar nuevos contactos, sean estos profesionales o personales?
  • ¿Qué mostrare? ¿Utilizaré filtros si es que están disponibles para mostrar/no mostrar ciertos contenidos?
  • ¿Qué diré y cómo lo diré?
  • ¿Cuál será el tono que emplearé? ¿Mantendré el mismo tono sin importar la red social?
  • ¿Qué tiempo le dedicare a mis interacciones?

La toma de decisiones deberá estar basada en nuestras propias políticas de aceptación, publicación determinaran nuestra participación y nuestro propio estilo. Somos auto censores? Prefiero sugerir que escogemos una línea y sello propio  que proyectar en las redes sociales. Ahora claro surge el plantearnos que tan transparentes son nuestras comunicaciones, si las intervenciones planeadas carecen de frescura o naturalidad, que tan auténtico es nuestro mensaje y que tan “reales” son nuestras interacciones. Es posible lograr un equilibrio en el que la comunicación interpersonal que es dinamizada por las plataformas y medios sociales no se convierta en una hiperrealidad?

Algunas recomendaciones:

– Aplicar el sentido común
– Tengamos en mente que nuestra participación en las redes sociales forma parte de la reputación online, pero no es la reputación online.
– Seamos naturales pero responsables no sólo aquello que publiquemos, comentemos y su difusión sino además de nuestras interacciones con nuestros contactos.
– Estemos enfocados en nuestro objetivo, es importante hacer un uso de los filtros, permisos de acuerdo a este objetivo.
– Cambios en las configuraciones de privacidad: si algo no está funcionando hagamos los cambios  necesarios
– Todo lo que hacemos en internet, fuera y dentro de las redes sociales deja su huella: por tanto queda registrado.

Si de alguna manera los límites entre lo privado personal y profesional se tornan casi inexistentes, no es tarea sencilla y requiere de tiempo y dedicación la gestión de la reputación online. La medida en que dediquemos atención a nuestras interrelaciones determina en gran parte el resultado que obtengamos, es fundamental que comprendamos la dinámica de cada red o medio social en el que decidamos participar para tener una participación que refleje nuestro “ser “ ya sea en el ámbito profesional y el personal. En definitiva se trata de relaciones dinamizadas por la tecnología  y como sabemos, las relaciones son dinámicas y requieren inversión de tiempo, energía y dedicación.

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5 Comentarios

  1. mayo 27, 2009 at 3:34 pm

    En mi caso siempre trato por sobre todo de ser natural, eso les puede caer bien o mal a algunas personas pero en la práctica la recepción es positiva.

    he visto que muchos tratan de hacerse los simpáticos y no les resulta su estrategia.

    Tengo filtros pero son muy básicos, sigo a quien me interesa seguir y invito a seguirme a los que les puedo aportar con algo.

    A veces mi lenguaje es muy infantil pero me gusta tomarme las cosas con humor. Siempre me he sentido representante del consumidor-cliente en estos medios, más que de las marcas.

    Saludos

  2. Juan Carlos
    junio 3, 2009 at 6:09 pm

    Lo que ocurre con el tema de las redes sociales es que estamos en ellas un montón de profesionales, que sabemos lo que necesitamos, sabemos lo que tenemos para ofrecer pero aun no se ha dado el paso de solicitarlo. Es decir, si somos profesionales con un conocimiento técnico en nuestra área, ¿Por qué no practicar también la colaboración? ¿Porque no ser también profesionales colaboradores de la red?
    Es que parece muy difícil dar ese paso de solicitar ¿ será por miedo a la negativa?.Bien el paso de solicitar lo que necesitamos es el paso que no se dio, resulta un tanto difícil decir: ¿podrías?, ¿puedes colaborar?, ¿me puedes recomendar a alguien?, creo y estoy seguro que Internet avanza hacia una nueva estructura que no solo abarca al las instituciones como tales sino también a los individuos y la forma que vamos diseñando nuestras relaciones con quienes nos rodean

    La actual interacción en las redes sociales son cuanto mucho un requerimiento muy fuerte que no sabemos concretizar porque nadie nos enseño a consolidar confianza desde nuestra identidad virtual, desde esa descripción que realizamos desde la privacidad de el ordenador

  3. julio 2, 2009 at 12:26 pm

    Este me parece un post super importante llevo meses intentando encontrar el metodo para llevar a cabo esta tarea, la verdad es que aun no he podido determinar una forma de participación equilibrada

  4. septiembre 10, 2009 at 6:15 pm

    Gracias Lorena por este post tan interesante.

    La verdad es que el auténtico problema en la mayoría de los casos es la falta de presencia en las redes sociales, lo que hace que en escenarios de crisis no exista un ‘colchón de protección’ en Google de perfiles con nuestro nombre y bajo nuestro control directo.

    Conviene recordar un principio básico de la comunicación profesional: es mejor que hablemos primero nosotros de nosotros mismos marcando el tono que no esperar a que lo hagan los demás.

    Por ello esto de acuerdo contigo en que hemos de ser muy proactivos en presentarnos de la mejor forma posible y siempre haciendo honor a la verdad en este medio de las redes sociales y profesionales.

  5. […] tiempo publicábamos acerca de la gestión de la Reputación Profesional , en esta oportunidad tomamos a LinkedIn como una de las plataformas que nos generan mayor […]

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